En el marco del 65º Festival Internacional del Cante de las Minas, el Ballet Español de la Comunidad de Madrid ofreció una versión renovada de El amor brujo bajo el título Viaje al Amor Brujo, espectáculo que buscó transformar el célebre libreto en una experiencia escénica contemporánea sin renunciar a su raíz flamenca.
La función, celebrada en el Antiguo Mercado Público de La Unión, propuso una lectura híbrida que combina flamenco, danza española y música en directo. La programación incluyó arreglos y piezas originales del guitarrista Dani de Morón y fusionó apartados del repertorio tradicional —como las Siete canciones populares españolas— con la partitura emblemática creada por Manuel de Falla y la colaboración literaria de María de la O Lejárraga.
Un planteamiento arriesgado y coral
La propuesta no se limitó a reproducir punto por punto la obra clásica: se apostó por una reelaboración escénica dirigida a enfatizar lo primitivo y lo sutil, alternando paisajes coreográficos más salvajes con pasajes de delicada factura. En escena estuvieron más de veinte bailarines de la compañía, que trabajaron con coreografías firmadas por Olga Pericet, Rafael Estévez y Valeriano Paños.
La puesta en escena destacó por su trabajo lumínico y por la interpretación musical en vivo realizada por músicos adscritos a la propia compañía; elementos que, según la crónica de la velada, contribuyeron a un clímax final de gran impacto estético. La respuesta del público fue cálida y contenida, en un Antiguo Mercado Público que siguió con atención los distintos movimientos del montaje.
Patrimonio vivo y reelaboración contemporánea
La iniciativa del Ballet Español de la Comunidad de Madrid subraya una tensión presente en el tratamiento del patrimonio escénico español: la necesidad de preservar la esencia de los clásicos al tiempo que se integran códigos contemporáneos para mantener la obra vigente. El proyecto evidenció que, más allá de la conservación documental, el patrimonio puede y debe ser un territorio de experimentación.
En este sentido, Viaje al Amor Brujo funciona como una reivindicación de la hibridación estilística: la convivencia entre el sello de Falla y los acentos flamencos más actuales, la interrelación entre la coreografía teatralizada y los solos de raíz, y el diálogo entre la partitura original y composiciones nuevas concebidas para la función.
- Compañía: Ballet Español de la Comunidad de Madrid
- Festival: 65º Festival Internacional del Cante de las Minas
- Espacio: Antiguo Mercado Público (La Unión)
- Contribuciones musicales: Dani de Morón (composiciones y arreglos)
- Coreógrafos: Olga Pericet, Rafael Estévez, Valeriano Paños
| Elemento | Datos |
|---|---|
| Edición del festival | 65º |
| Intérpretes en escena | Más de 20 bailarines |
| Obras incorporadas | Siete canciones populares españolas y El amor brujo, más piezas originales |
La lectura que ofreció la compañía, ambiciosa en su alcance y minuciosa en su elaboración, plantea cuestiones relevantes para la gestión de repertorio en instituciones públicas: hasta qué punto es posible actualizar un texto histórico sin diluir su identidad; cómo integrar creaciones contemporáneas sin convertir la referencia en mera excusa; y qué papel deben jugar los festivales en la relectura de obras canónicas.
El estreno de Viaje al Amor Brujo en La Unión confirma la vigencia de proyectos que buscan tender puentes entre tradición y contemporaneidad. Al mismo tiempo, reafirma el peso del Ballet Español de la Comunidad de Madrid como agente activo en la reinterpretación del acervo escénico español y en la difusión de propuestas que pretenden dialogar con públicos amplios y con audiencias especializadas.