En el santuario de Loiola (Azpeitia), el obispo de San Sebastián, Fernando Prado Ayuso, dedicó la tradicional homilía de la festividad de San Ignacio a reivindicar una sociedad plural que combine libertad y respeto, y a urgir a las autoridades a priorizar el bien común sobre intereses particulares.
Un llamamiento contra la polarización
El prelado advirtió sobre los riesgos de la «polarización» y exhortó a los responsables públicos a entablar diálogo sin abandonar sus convicciones. En su intervención subrayó la necesidad de discernimiento como herramienta para evitar reacciones impulsivas y para tomar decisiones orientadas al beneficio colectivo.
«construir una sociedad en la que la libertad camine siempre de la mano del respeto»
En ese mismo pasaje de la homilía recordó que el discernimiento implica detenerse, escuchar y mirar la realidad con profundidad para preguntarse «¿qué es lo mejor?, ¿qué ayuda más?, ¿qué quiere Dios de mí?». Advirtió que no siempre lo más ruidoso es lo más verdadero ni lo que recibe aplausos es necesariamente lo que más construye.
Presencia institucional y contexto
La ceremonia congregó a numerosos fieles y a representantes institucionales. En representación del Gobierno Vasco asistieron la vicelehendakari Ibone Bengoetxea y la portavoz Maria Ubarretxena. También estuvo presente la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria.
Prado Ayuso destacó asimismo la figura de San Ignacio como «hijo insigne de Gipuzkoa» y remarcó la huella de Ignacio y de la Compañía de Jesús en ámbitos como la espiritualidad, la teología, la educación, la cultura, la ciencia y la acción social. Señaló que desde esa pequeña localidad surgió un camino espiritual con proyección mundial.
Argumentos centrales de la homilía
- Convocatoria al diálogo: pidió a los representantes públicos buscar lo que une y colaborar por el bien común.
- Discernimiento: instó a no dejarse llevar por impulsos o filias y fobias, y a orientar la acción hacia el interés general.
- Memoria y convivencia: reclamó cuidar la historia, convivir en la diversidad y no abandonar a nadie en el camino.
El obispo defendió que para construir una convivencia sostenible se requiere «una conciencia formada, un corazón limpio y una mirada capaz de buscar un bien mayor, el bien de todos». Este enfoque coloca la reflexión ética y la educación moral en el centro de su propuesta para afrontar tensiones sociales actuales.
Implicaciones y reacciones
El mensaje de Prado Ayuso enlaza con debates actuales sobre cohesión social, memoria histórica y responsabilidades públicas en contextos de fragmentación política. Al reclamar diálogo y priorizar el bien común, la homilía sitúa a las instituciones y a los actores sociales ante la necesidad de articular respuestas que trasciendan líneas de fricción.
| Elemento | Datos citados |
|---|---|
| Lugar | Loiola (Azpeitia) |
| Autor de la homilía | Fernando Prado Ayuso, obispo de San Sebastián |
| Autoridades presentes | Ibone Bengoetxea, Maria Ubarretxena, Bakartxo Tejeria |
La intervención del obispo coincide con un panorama público en el que los llamados al entendimiento y a la moderación adquieren nueva relevancia frente a posicionamientos enfrentados. Sus reflexiones sobre la formación de la conciencia y la prioridad del bien común apelan tanto a la ciudadanía como a los responsables políticos.
La homilía de Loiola, con su mezcla de referencia histórica a San Ignacio y de exhortación ética, plantea preguntas sobre cómo articular políticas y prácticas sociales que protejan la diversidad, preserven la memoria y aseguren que nadie quede excluido del progreso colectivo.