Reunión entre alcaldes y documentos que buscan despejar responsabilidades
El conflicto por el estado de la calle Eduardo Torroja, vía que conecta de forma habitual Getafe y Leganés y que lleva años generando quejas vecinales, sumó este viernes un nuevo episodio con la reunión mantenida entre la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, y el alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco, en el barrio de El Bercial.
Según informó el Gobierno municipal de Getafe, durante el encuentro se entregaron al Consistorio leganense varios informes técnicos, urbanísticos y de accesibilidad que, a juicio de Getafe, demuestran que la titularidad de la calle corresponde a Leganés y que, por tanto, la responsabilidad de construir la acera pendiente y de mantener la vía recae íntegramente en el municipio vecino.
Argumentos jurídicos y urbanísticos alegados por Getafe
El Ayuntamiento getafense apoya su reclamación en varios elementos normativos y documentales. Entre ellos, cita los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) de ambos municipios, que, según los técnicos municipales, delimitan la titularidad de la vía a favor de Leganés en ambos márgenes. Además, Getafe esgrime la normativa de desarrollo urbanístico de El Bercial, y proyectos conexos —como el Instituto de Educación Secundaria Elisa Soriano y la prevista piscina municipal— que, en su valoración, refuerzan la obligación del municipio titular sobre las labores de acondicionamiento y mantenimiento.
A su vez, la argumentación incorpora la legislación estatal y autonómica en materia de accesibilidad para subrayar la necesidad de actuar sin dilaciones y garantizar el tránsito seguro de peatones, con especial atención a personas con movilidad reducida.
Problemas concretos en la vía y prioridad por la seguridad
Más allá del debate competencial, Getafe ha identificado y documentado tres puntos especialmente conflictivos en la calle, respaldados por informes de la Policía Local y de la Unidad de Mantenimiento municipal. Uno de esos puntos se encuentra, según las mismas fuentes, en el paso de peatones que conecta la avenida —detalle recogido en la documentación— y que supone un riesgo para quienes utilizan a diario esta conexión entre ambos municipios.
En la comparecencia pública tras la reunión, la alcaldesa de Getafe insistió en que la prioridad es garantizar la seguridad de los vecinos y ofreció la colaboración del Ayuntamiento getafense para llegar a una solución definitiva, sin admitir que la presentación de los informes pretenda eludir la responsabilidad de proteger a la ciudadanía.
«Los informes técnicos y urbanísticos que hemos puesto sobre la mesa son claros y certifican que la obligación de construir y mantener esa acera es exclusiva de Leganés»
Qué queda por resolver y posibles vías de actuación
La reclamación de Getafe abre ahora un proceso en el que será clave la respuesta del Ayuntamiento de Leganés y el análisis conjunto de la documentación aportada. Entre las opciones que quedan sobre la mesa cabe esperar:
- Una revisión técnica conjunta de los informes urbanísticos y de titularidad por parte de ambos municipios.
- La firma de un acuerdo interadministrativo que establezca plazos y responsables para la ejecución de las obras.
- Actuaciones paliativas de urgencia en materia de señalización y seguridad hasta que se ejecuten las obras definitivas.
| Elemento | Situación según Getafe |
|---|---|
| Titularidad de la vía | Corresponde a Leganés según PGOU |
| Documentación presentada | Informes técnicos, urbanísticos y de accesibilidad |
| Problemas detectados | Tres puntos conflictivos, paso de peatones con riesgos |
La cuestión, además de administrativa, tiene consecuencias prácticas: la calle es utilizada a diario por miles de personas y su estado afecta a la accesibilidad, la movilidad escolar y la seguridad vial. El ofrecimiento de Getafe de colaborar contrasta con la formulación de una reclamación que busca deslindar responsabilidades legales y presupuestarias.
Los vecinos del entorno esperan una solución pronta y visible. Mientras tanto, la negociación entre los dos ayuntamientos marcará si la intervención se realiza de manera coordinada o si persisten las discrepancias sobre quién debe ejecutar y financiar las obras necesarias.
El resultado de las conversaciones —y la forma en que se traduzcan en plazos concretos de obra— será determinante para evitar que el deterioro de la calle Eduardo Torroja siga condicionando la movilidad y la seguridad en este corredor metropolitano.