Triana se prepara un año más para acoger La Velá de Santiago y Santa Ana, una celebración que los historiadores locales sitúan en el siglo XIII y que es considerada la más antigua de Sevilla. La fiesta, arraigada en la devoción y en la convivencia de barrio, mantiene actividades religiosas y populares que atraen a vecinos y visitantes durante varios días, concentrando la vida en la calle Betis y la plaza del Altozano.
Un origen documentado y tradiciones que perduran
La tradición atribuye el origen de la Velá a una promesa del rey Alfonso X el Sabio, que, tras padecer un problema ocular, se dirigió a Santa Ana y se comprometió a levantar un templo en su honor en caso de recuperar la vista. Las obras de la iglesia se iniciaron en 1266, y con el paso de los siglos la práctica religiosa de vigilia en la víspera —permanecer en vela— dio paso a una fiesta popular que acumula más de siete siglos de trayectoria.
Entre los elementos tradicionales que se han conservado destacan las casetas vecinales, la gastronomía del barrio y espectáculos vinculados al Guadalquivir. La conocida cucaña, juego consistente en alcanzar un premio sobre un poste engrasado, figura en los programas de la Velá desde el año 1852, coincidiendo con la inauguración del puente de Isabel II.
Programación musical y actos principales
La programación anunciada para la edición de 2026 concentra actuaciones flamencas y eventos populares en el Altozano y en la calle Betis. Según el cartel previsto para el fin de semana:
- Viernes 24 de julio: homenaje flamenco al Nano de Jerez con la participación de Montse Cortés y La Tana al cante; José Acedo y El Perla a la guitarra; Antonio Pollito al baile; y la actuación del propio Nano junto a José Méndez y Manuel Junquera.
- Sábado: actuación de Las Nietas de Santa Ana, integrada por Silvia Pantoja, Rocío Díaz, La Flaka y Pilar Astola.
- Domingo 26: clausura con la Gala de los Trianeros, entrega de reconocimientos, los tradicionales fuegos artificiales y la actuación final de Los Alpresa.
«Una combinación de devoción, convivencia vecinal y cultura popular que convierte estas jornadas en una de las citas centrales del verano sevillano»
Espacio público, gastronomía y convivencia
La concentración de casetas en la calle Betis y la plaza del Altozano convierte estas vías en el epicentro de la Velá. Los puestos de comida y las casetas asociativas ofrecen la gastronomía del barrio, mientras que los concursos y las actuaciones musicales completan el programa. La festividad mantiene así un equilibrio entre los actos religiosos –vinculados a la iglesia de Santa Ana– y las celebraciones de calle que caracterizan la idiosincrasia de Triana.
Significado urbano y turístico
Más allá del valor religioso y la tradición vecinal, la Velá constituye un foco de atención para visitantes y para la vida nocturna en un periodo estival en el que Sevilla acoge numerosos eventos. La mezcla de música, folklore y actividades populares refuerza la visibilidad del barrio y contribuye a la oferta cultural de la ciudad en julio, sin dejar de ser, ante todo, una fiesta de Triana para sus vecinos.
| Fecha | Acto destacado |
|---|---|
| 24 de julio | Homenaje flamenco al Nano de Jerez (varios artistas) |
| 25 de julio | Actuación de Las Nietas de Santa Ana |
| 26 de julio | Gala de los Trianeros, reconocimientos, fuegos y Los Alpresa |
La celebración adapta su formato a la tradición y al uso del espacio urbano: la convivencia vecinal, la gastronomía típica y las actividades musicales conforman un programa que, año tras año, consolida la Velá como referencia del calendario de verano en Sevilla.