La Guardia Civil en Ceuta describe una presión migratoria sostenida y creciente que, en opinión de agentes con años de servicio en la frontera, supera los episodios de saltos masivos a la valla. La valoración llega después de la resolución del Tribunal Supremo que ha declarado ilegales las devoluciones en caliente en el mar y, según quienes trabajan a pie de frontera, ha tenido un efecto directo en los intentos de entrada por vía marítima.
Un flujo constante, de día y de noche
Fuentes policiales consultadas por este diario relatan que lo que antes era episódico —asociado a fenómenos concretos como temporales, nieblas o fechas señaladas— se ha convertido «en diario»: grupos de personas intentan el cruce por Tarajal y Benzú tanto de día como de noche. Según los agentes, la dinámica actual implica pase tras pase, con decenas de adultos y menores lanzándose al agua.
En la última madrugada, informan las mismas fuentes, Marruecos recuperó entre 180 y 200 nadadores, mientras que a Ceuta llegaron algo más de 50 en las horas nocturnas y primeras de la mañana. Tras esos episodios continuaron los intentos de paso.
Riesgo humano y evaluación de la Guardia Civil
La Guardia Civil describe el patrón como un «efecto llamada» que convierte la costa en «un coladero». Los agentes alertan además del riesgo evidente para las personas que se lanzan al mar: este julio se han recuperado al menos cinco cadáveres de chicos de entre 16 y 20 años, mientras que los desaparecidos no pueden ser contabilizados con precisión.
«Esto es peor que los saltos masivos de la valla»,
dice un agente con amplia experiencia en la ciudad. Otro responsable encuadra la solución en términos políticos: «La única solución que se puede adoptar es política, o cambiar la ley o que Marruecos haga mucho más», afirma.
Medios y peticiones urgentes
La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha reclamado con urgencia más recursos humanos y materiales para hacer frente a la presión. En el terreno, la Marina Real de Marruecos ha participado en los rescates con varias embarcaciones y la Guardia Civil ha movilizado todos los efectivos de su Servicio Marítimo disponibles, pero los agentes alertan de que los medios actuales resultan insuficientes ante la frecuencia y la escala de los episodios.
- Entradas diarias por Tarajal y Benzú, de día y de noche.
- Participación activa de la Marina Real de Marruecos y del Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
- Reclamación de la AEGC para reforzar medios humanos y materiales.
Impacto local y desafíos operativos
Los agentes señalan que la modificación del marco jurídico respecto a las devoluciones en caliente en el mar ha transformado la operativa. Donde antes se daban episodios puntuales, ahora existe un flujo continuo que obliga a redoblar turnos y a desplegar recursos auxiliares. La continuidad de los intentos y la presencia de mujeres y menores entre los que cruzan complican aún más la respuesta policial y las labores de asistencia humanitaria.
| Concepto | Datos citados |
|---|---|
| Recogidos por Marruecos (última madrugada) | Entre 180 y 200 personas |
| Entradas en Ceuta (noche y madrugada) | Algo más de 50 personas |
| Fallecidos recuperados en julio | 5 chicos (16-20 años) |
Valoraciones y opciones
Los miembros de la Benemérita consultados insisten en que la situación exige una respuesta política además de operativa. Plantean dos vías: una modificación normativa que aclare y refuerce las herramientas legales de gestión fronteriza o un mayor compromiso por parte de Marruecos en el control de las salidas por mar. Mientras tanto, describen jornadas de trabajo continuadas y un cansancio acumulado entre las patrullas que actúan en la primera línea.
En el ámbito institucional, la petición de la AEGC pone sobre la mesa la necesidad de coordinación entre administraciones y de dotación inmediata de medios para garantizar tanto la seguridad fronteriza como la protección de las personas migrantes. Ante un fenómeno que los agentes califican de «alarma», la ciudad y sus servicios siguen acumulando episodios que ponen a prueba la capacidad de respuesta local.
El flujo persistente de personas que intentan alcanzar la ciudad autónoma por mar plantea además preguntas sobre las rutas, los facilitadores y las condiciones de los desplazamientos, asuntos que requieren investigación y coordinación internacional para abordarlos con eficacia sin poner en peligro más vidas.
Ceuta vive una nueva etapa en la gestión de su frontera marítima, marcada por una sentencia judicial y por una realidad operativa que, según la Guardia Civil, exige medidas urgentes y sostenidas.