El Ayuntamiento de Jaén ha puesto en marcha desde la tarde del viernes 24 un dispositivo de vigilancia en zonas forestales ante la situación de calor persistente que atraviesa la provincia. La medida, acordada por el Comité de Seguimiento del Plan Local de Emergencias ante incendios (PLEIF), afecta al cinturón verde de la ciudad y a entornos periurbanos especialmente sensibles.
Órdenes y coordinación institucional
El comité, presidido por el alcalde y compuesto por las áreas municipales vinculadas a emergencias, seguridad, mantenimiento y medio ambiente, decidió activar un control adicional en puntos críticos como La Cañada de las Hazadillas y núcleos situados en la interfaz urbano-forestal. A la reunión asistieron, además, técnicos de la Confederación Hidrográfica y representantes de la Junta de Andalucía, que, a través del dispositivo Infoca, tiene competencias en la extinción de incendios en zona forestal y comparte la gestión de las masas forestales mediante consorcio con el Ayuntamiento.
Actores y recursos movilizados
Desde la tarde del viernes comenzaron las inspecciones y labores de control realizadas por Protección Civil, la Policía Local y los Bomberos de Jaén. Los operativos han empleado vehículos todo terreno y bombas ligeras para las primeras revisiones de campo, que se han centrado en las horas calificadas por el Ayuntamiento como «especialmente cruciales» de la jornada.
- Protección Civil: inspecciones y tareas preventivas.
- Bomberos: retenes con vehículos todo terreno y bombas ligeras.
- Policía Local: vigilancia y control del acceso a zonas forestales.
- Confederación Hidrográfica y Junta de Andalucía: coordinación técnica y gestión de masas forestales.
«La abundante masa forestal —que este verano ha aumentado por las lluvias—, el incremento de las temperaturas y la presencia de senderistas y visitantes obligan a advertir de la precaución necesaria y a un control suplementario de estas zonas»
La concejala de Seguridad ha subrayado la confluencia de factores que motivan la activación del operativo: el aumento de biomasa tras un periodo de lluvias, las altas temperaturas sostenidas y la mayor afluencia de público en fines de semana a áreas recreativas periurbanas.
Áreas afectadas y recomendaciones
Los trabajos se concentran en el cinturón verde de la capital y parques periurbanos, con especial atención a La Cañada de las Hazadillas y otros puntos limítrofes entre el tejido urbano y el monte. El Consistorio ha pedido a la ciudadanía máxima precaución y cautela para evitar cualquier actividad que pueda provocar un fuego.
Entre las recomendaciones expresadas por el Ayuntamiento se encuentran no encender fuego en el campo, evitar arrojar colillas, respetar las señales y accesos cortados por los servicios de emergencias, y avisar a los teléfonos de emergencia ante la observación de humaredas o comportamientos de riesgo.
| Entidad | Función |
|---|---|
| Ayuntamiento de Jaén | Coordinación local y despliegue de retenes municipales |
| Protección Civil y Bomberos | Inspecciones y control en terreno |
| Confederación Hidrográfica / Junta de Andalucía | Asesoramiento técnico y gestión de masas forestales; competencia en extinción mediante Infoca |
El Ayuntamiento ha destacado que la actuación responde a una «medida extraordinaria» frente a la singular situación meteorológica que encadena olas de calor y que la presencia de personal técnico externo refuerza la respuesta institucional. Las labores de vigilancia se desarrollan de forma continua durante el fin de semana y, según la nota municipal, podrían prolongarse mientras se mantengan las condiciones de riesgo.
Para los residentes y visitantes de Jaén, la puesta en marcha de estos retenes implica un refuerzo tangible de la seguridad en espacios naturales próximos a zonas urbanas. La administración local insiste en la necesidad de colaboración ciudadana para reducir la probabilidad de incendios y facilitar la labor de los equipos de emergencia.
La coordinación entre administraciones y cuerpos de seguridad busca, según la información facilitada por el Consistorio, minimizar el riesgo y garantizar una actuación más ágil en caso de que se detecte un conato o incendio, preservando tanto la seguridad de las personas como los valores ecológicos del entorno periurbano.