Orihuela vivió este viernes una de las jornadas centrales de sus fiestas de Moros y Cristianos, cuando la comparsa Los Caballeros del Rey Fernando encabezó el bando cristiano y presentó la séptima embajada de su historia bajo el título «El sueño de Orihuela». El desfile, dirigido por Eduardo Aparicio, combinó referencias históricas, música y danza para recrear el papel de Fernando III de Castilla en la conformación de los reinos andalusíes y su aspiración de incorporar Orihuela a sus dominios.
Una embajada con guiños al pasado y una cita demorada
La agrupación, fundada en 1974, había planeado esta puesta en escena para 2024 con motivo de su 50.º aniversario, pero la celebración se vio aplazada por la pandemia y el paréntesis de dos ediciones sin fiestas. Tradicionalmente, las comparsas cristianas repiten embajada cada ocho años —mientras que las moras suelen hacerlo cada diez—, y la de este año recupera ese ciclo interrumpido.
El boato narró la unión de los reinos bajo Fernando III —hijo de Berenguela de Castilla y Alfonso IX de León— y la posterior campaña de reconquista que llevó al monarca a controlar territorios como Córdoba, Sevilla y Jaén. Desde Sevilla, la crónica histórica situó al infante Alfonso —futuro Alfonso X El Sabio— al frente de la empresa sobre el reino de Murcia, trasladando simbólicamente al público al año 1242, momento en el que la comparsa imagina la incorporación de Orihuela al espacio cristiano.
«El sueño de Orihuela», con el sonido de los tambores anunciando el avance de las tropas cristianas por la fértil vega del Segura.
Elementos del desfile y participación
Las calles se llenaron de los colores de la comparsa —granate y verde— y de estandartes que mezclaron la bandera actual con emblemas históricos asociados a las fiestas desde sus inicios. La representación combinó escenas bélicas, coreografías y pasajes que subrayaron la lucha por la conquista de territorios en la Península, con recreaciones de combates cuerpo a cuerpo y la exhibición de emblemas de Castilla y León.
- Comparsa: Los Caballeros del Rey Fernando (fundada en 1974).
- Embajadas anteriores con referencias: 1975, 1985, 1994, 2001, 2008 y 2016.
- Director del desfile: Eduardo Aparicio.
- Novedad: acompañamiento en la carroza por dos hombres, por primera vez en la historia de la Fiesta.
Contexto festivo y significado local
La celebración de esta embajada refuerza el papel de las comparsas como depositarias de memoria colectiva y motor de participación en Orihuela. Más allá del componente lúdico, la representación sirve para recordar episodios históricos que, reelaborados desde la imaginación y la puesta en escena, funcionan como elemento cohesor entre generaciones de festeros y vecinos.
La recuperación de la embajada prevista para el 50.º aniversario muestra, además, la voluntad de retomar ciclos y tradiciones que la pandemia había interrumpido, y evidencia el esfuerzo de las agrupaciones por mantener viva la programación cultural y festiva de la ciudad.
| Acontecimiento | Año |
|---|---|
| Fundación de la comparsa | 1974 |
| Embajadas con referencias históricas previas | 1975, 1985, 1994, 2001, 2008, 2016 |
| Embajada prevista (aniversario) | 2024 (aplazada) |
La jornada dejó imágenes de gran afluencia en el recorrido y el habitual bullicio en torno a los actos principales, que prolongarán las celebraciones y ofrecerán nuevas citas en los próximos días. La inclusividad de la presencia masculina en la carroza principal y la puesta en valor de los simbolismos históricos han sido aspectos especialmente comentados entre el público y los propios participantes, que ven en la fiesta un espacio de innovación dentro de la tradición.
La séptima embajada de Los Caballeros del Rey Fernando consolida así su papel en el calendario festivo de Orihuela, donde las recreaciones históricas siguen siendo uno de los ejes identitarios más visibles y celebrados por la ciudad.