Un trabajador de la Granja Modesto Bar, situada en el número 30 de la carretera de Santa Coloma en Badalona, fue agredido con un cúter el pasado lunes 20 de julio, según relatan testigos presenciales. El agresor, descrito como un hombre de nacionalidad española de entre 50 y 60 años, habría atacado al hostelero después de que éste le negara más alcohol tras haber consumido previamente bebidas.
Hechos y atención sanitaria
Los servicios de emergencia intervinieron en el lugar y consiguieron estabilizar a la víctima, que fue trasladada a un centro hospitalario donde permanece en proceso de recuperación por las heridas en el cuello provocadas por el arma blanca. Las autoridades competentes han registrado los hechos como un suceso violento ocurrido en una vía que, durante el día, mantiene actividad comercial pero que por la noche concentra altercados.
Una calle con vida diurna y conflictos nocturnos
La carretera de Santa Coloma discurre desde la estación de la L2 de Artigues-Sant Adrià hasta la rotonda de la Fundació Hospital de l'Esperit Sant. Comercios tradicionales —como la pastelería Figuera con casi un siglo de historia—, bares que sirven desayunos y una autoescuela forman parte del paisaje diurno. Sin embargo, vecinos y clientela del suburbano relatan un ambiente distinto durante las horas nocturnas.
- Los usuarios del metro que llegan de madrugada evitan la boca de salida situada en la carretera de Santa Coloma por el «mal ambiente».
- Vecinos atribuyen una parte de las molestias a la clientela de un local concreto: el bar La Paradeta, cuyo ambiente latino ha generado quejas por ruidos y altercados.
- El bar en cuestión ya ha sido objeto de registros por parte de los Mossos d'Esquadra y se considera un punto de encuentro de grupos vinculados a otros locales ya clausurados, como el bar musical Grandes Ligas.
«Hay muy mal ambiente y siempre se están peleando», relatan vecinos de Sant Adrià de Besòs sobre la zona.
Impacto sobre la convivencia y el comercio local
Comerciantes y residentes describen la vía como «complicada»: durante el día la actividad comercial y vecinal transcurre con normalidad, pero la noche cambia la percepción de seguridad. Los incidentes recurrentes —desde peleas hasta entradas policiales en establecimientos— generan preocupación entre quienes trabajan y viven próximos a esta calle fronteriza entre municipios.
| Referencia | Ubicación |
|---|---|
| Estación metro | Artigues-Sant Adrià (L2) |
| Hospital | Fundació Hospital de l'Esperit Sant (rotonda cercana) |
| Dirección suceso | Carretera de Santa Coloma, nº 30 (Granja Modesto Bar) |
Respuesta institucional y expectativas vecinales
Fuentes vecinales mencionan la intervención puntual de los Mossos d'Esquadra en registros a establecimientos señalados por molestias, pero señalan que la combinación de ocio nocturno, consumo de alcohol y conflictos de convivencia se mantiene. No consta en la información disponible la detención inmediata del agresor en el suceso del 20 de julio; las únicas referencias públicas son los testimonios de testigos y la atención sanitaria prestada a la víctima.
La localización de la carretera —en el límite entre Santa Coloma de Gramenet, Badalona y Sant Adrià de Besòs— añade complejidad a la gestión de la seguridad y la convivencia, al superponerse diferentes ámbitos municipales y zonas de tránsito del área metropolitana. Comerciantes piden medidas sostenidas para garantizar la seguridad de trabajadores y clientela, mientras que vecinos exigen mayor presencia policial y actuaciones coordinadas que reduzcan la conflictividad nocturna.
El suceso reabre el debate sobre la convivencia en una vía que combina actividad cotidiana y episodios violentos, y sitúa nuevamente a la carretera de Santa Coloma en el foco de las preocupaciones de residentes y comerciantes de Badalona y municipios limítrofes.