La llegada masiva de los patinetes eléctricos a Gijón ha motivado a la Policía Local a incorporar una herramienta técnica para verificar la legalidad de estos vehículos y su adaptación a la normativa: un dinamómetro portátil que, según el cuerpo municipal, permite acreditar de forma oficial la velocidad máxima que alcanza cada aparato y detectar si ha sido manipulado.
Un dispositivo para certificar velocidad y detectar manipulaciones
El dispositivo, que está en uso desde hace aproximadamente dos meses, fue adquirido por el Ayuntamiento por algo más de 12.000 euros. La Policía Local explica que el dinamómetro facilita la comprobación objetiva de si un patinete supera los 25 kilómetros por hora, el límite establecido para que estos vehículos puedan circular por la vía pública.
«Es lo que nos certifica la velocidad de manera oficial», declara el subinspector de Tráfico, Jesús Campal, quien añade que, si los agentes sospechan que un patinete circula a una velocidad anómala, paran al usuario y solicitan el aparato desde la Jefatura para realizar la prueba.
Funcionamiento y datos que aporta
El operativo para la comprobación es sencillo: se hace rodar el patinete sobre un rodillo conectado al dinamómetro y, en cuestión de segundos, la lectura aparece reflejada en una aplicación instalada en una tablet. Los parámetros que el aparato registra son:
- Potencia en vatios.
- Velocidad máxima alcanzada.
- Un veredicto técnico, que puede ser «favorable» o «desfavorable».
El equipo incorpora, además, un índice corrector que evita sanciones automáticas ante pequeñas desviaciones: si la lectura marca, por ejemplo, 25,7 km/h no necesariamente se tramita una denuncia por superar el límite, según explican desde la Policía.
«A los que superen los 25 kilómetros por hora los denunciamos por supuestamente modificar las características del vehículo», señala Jesús Campal.
Controles en la vía pública y medidas complementarias
La Policía Local realiza controles rutinarios en distintas zonas de la ciudad por las que pasan numerosos usuarios de patinetes. El procedimiento habitual es que, al observar una velocidad sospechosa, los agentes detienen al usuario y esperan la llegada del dinamómetro desde la Jefatura para efectuar la medición.
Además de las comprobaciones con el dinamómetro, en ocasiones la supervisión del patinete se acompaña de controles de alcoholemia y drogas, con el objetivo de garantizar la seguridad vial y la correcta convivencia entre usuarios y peatones.
Infracciones más frecuentes
Desde la Policía Local y el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento recuerdan que un patinete eléctrico es, a efectos prácticos, un vehículo y debe respetar las normas de circulación al igual que coches y motocicletas. No obstante, las manipulaciones de la velocidad no figuran como la infracción más habitual en Gijón.
Entre los comportamientos más repetidos por los usuarios se encuentran:
- Viajar dos personas en el mismo patinete.
- Circular por aceras o zonas peatonales.
- Uso del teléfono móvil o auriculares al conducir.
Consecuencias locales y perspectiva municipal
La introducción del dinamómetro responde a la necesidad de dotar a la Policía de medios técnicos para hacer cumplir la normativa y reducir riesgos. Su uso busca, según las fuentes consultadas, disuadir manipulaciones que aumenten la velocidad real de los patinetes y, en última instancia, disminuir los accidentes y conflictos con peatones en espacios urbanos concurridos.
La inversión municipal y la operativa desplegada señalan una apuesta por la regulación y la convivencia en la vía pública, sin que por el momento la Policía Local sitúe la manipulación de los patinetes como la infracción predominante. La vigilancia continúa, con controles periódicos y la posibilidad de sanciones cuando el veredicto técnico del dinamómetro sea «desfavorable».